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  • Se te sube un testículo. ¿Por qué?

    El testículo retráctil (también llamado "en ascensor") es una condición que se produce cuando uno o ambos testículos se mueven involuntariamente dentro del escroto. En este post, hablaremos sobre las causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento del testículo retráctil en adultos, haciendo especial hincapié en el tratamiento con toxina botulínica. El testículo retráctil se produce cuando el músculo cremáster, que controla el movimiento de los testículos, no funciona correctamente. En algunos casos, el músculo cremáster puede ser más sensible a la estimulación, lo que puede causar que el testículo se mueva hacia arriba y hacia abajo. También hay otras condiciones que pueden contribuir a un testículo retráctil en adultos, como el agrandamiento del músculo cremáster, una hernia inguinal o una torsión testicular. El síntoma principal del testículo retráctil es la movilidad involuntaria del testículo dentro del escroto. Algunos hombres pueden sentir un tirón en la ingle cuando el testículo se mueve hacia arriba, mientras que otros pueden experimentar dolor o incomodidad cuando el testículo se queda atrapado en la ingle. Puedes notarlo durante las relaciones sexuales o el ejercicio físico. Es importante tener en cuenta que el testículo retráctil no suele ser doloroso ni peligroso en la mayoría de los casos. El diagnóstico del testículo retráctil en adultos se realiza mediante un examen físico y una evaluación de los síntomas. Se pueden realizar pruebas adicionales, como una ecografía testicular, para descartar otras condiciones que puedan estar causando la movilidad del testículo. El tratamiento del testículo retráctil en adultos depende de la gravedad de la condición y de si causa algún problema de salud o incomodidad. En algunos casos, podemos simplemente vigilar la condición para ver si mejora con el tiempo. En otros casos, puede ser necesario un tratamiento quirúrgico para fijar el testículo en su lugar. Sin embargo, en los últimos años, la inyección de toxina botulínica tipo A (BOTOX) puede ser un tratamiento eficaz y menos invasivo para el testículo retractil en adultos. La toxina botulínica es una sustancia que se utiliza comúnmente en la medicina estética para reducir las arrugas porque tiene efectos relajantes en los músculos. El tratamiento con toxina botulínica para el testículo retráctil implica la inyección de la sustancia en el músculo cremáster que controla el movimiento del testículo. Esto relaja el músculo y reduce la movilidad del testículo dentro del escroto. El tratamiento con toxina botulínica también tiene varias ventajas sobre la cirugía. Es menos invasivo, lo que significa que hay menos riesgo de complicaciones y la recuperación es más rápida. Además, no hay cicatrices y no se necesita anestesia general, de hecho, lo hacemos en la consulta misma. Podrás volver a tus actividades normales después del tratamiento, aunque se recomienda evitar el ejercicio intenso y las relaciones sexuales durante unos días. Es importante tener en cuenta que el tratamiento con toxina botulínica no es adecuado para todos los casos de testículo retráctil. Si el testículo se queda atrapado en la ingle o si hay otros problemas de salud relacionados con la movilidad del testículo, puede ser necesario un tratamiento quirúrgico. En conclusión, el testículo retráctil es una condición que puede afectar tanto a niños como a adultos. Aunque generalmente no es doloroso ni peligroso, puede aumentar el riesgo de torsión testicular. El tratamiento depende de la gravedad de la condición y puede incluir la vigilancia, la cirugía o la inyección de toxina botulínica. Si sufres por un testículo retráctil, es importante que consultes con un urólogo para recibir un diagnóstico preciso y obtener el tratamiento adecuado. Si eres un buen candidato para el tratamiento con toxina botulínica, puede ser una opción menos invasiva y efectiva para reducir la movilidad del testículo. Te esperamos en la consulta de Gandia para resolver todas tus dudas. Pide cita aquí. #andrologia #urologia #ramonrogel #factormasculino #circuncision #prostata #peyronie #penilecurvature #tumortesticular #gandia #oliva #enfermedaddepeyronie #impotencia #saludmasculina #saluddelhombre #menshealth #impotenciamasculina #infertilidademasculina #diabetes #cancer #cancerdevejiga #nefrostomia #psa #VPH #vasectomia #prp #prgf #testeretracil #testiculoenascensor

  • Magnesio y testosterona: ¿de verdad ayuda a subir tus niveles?

    El Dr. Ramón Rogel Bertó, urólogo especialista en andrología y hormonas masculinas en Gandía (Valencia), analiza una de las preguntas que más se repite en consulta y en internet: ¿el magnesio sube la testosterona? La respuesta corta es que puede influir, pero no de la forma que promete el marketing de suplementos. Aquí va lo que dice la evidencia y, sobre todo, lo que significa en la práctica. El estudio que hay detrás de casi todos los titulares Cuando alguien afirma que "el magnesio dispara la testosterona", casi siempre está citando —a veces sin saberlo— un mismo ensayo turco publicado en 2011 en Biological Trace Element Research. Durante cuatro semanas se repartieron treinta hombres jóvenes en tres grupos: deportistas de taekwondo que entrenaban entre 90 y 120 minutos al día y tomaban magnesio, deportistas que entrenaban sin suplemento, y personas sedentarias que solo tomaban magnesio. La dosis fue de 10 mg de magnesio por kilo de peso al día, que en un hombre de 70 kg supone unos 700 mg diarios. Al terminar, tanto la testosterona total como la libre habían aumentado en quienes tomaron magnesio, y el incremento fue algo mayor en los que además entrenaban. Ese es el dato que circula por redes. El problema no es el estudio, que está bien planteado dentro de sus límites, sino cómo se cuenta después. Lo que el titular se deja por el camino Conviene mirar la letra pequeña antes de comprar el bote. Son treinta participantes, una muestra pequeña. Son hombres jóvenes, sanos y deportistas, no hombres con testosterona baja ni pacientes de mediana edad, que es justo el perfil que suele preguntar por esto. Son cuatro semanas, un plazo corto. Y la dosis empleada es alta: 700 mg diarios están muy por encima del límite que se considera prudente para el magnesio procedente de suplementos, que ronda los 350 mg al día en forma elemental. El estudio tampoco midió si los participantes partían de un déficit de magnesio, un detalle nada menor, como veremos. Sobre todo, el trabajo mostró que subían las cifras analíticas de testosterona, no que eso se tradujera en más libido, más energía o mejor función eréctil. Y esa distinción entre "sube un número en una analítica" y "el paciente nota algo" es la que separa la divulgación seria del reclamo. Por eso desconfío cuando veo circular cifras redondas del tipo "+24 % de testosterona": el estudio usó una dosis ajustada al peso en atletas jóvenes y su alcance real se suele exagerar. Por qué magnesio y testosterona sí tienen relación Que el efecto se venda mal no significa que sea un invento. El magnesio participa como cofactor en cientos de reacciones enzimáticas, algunas implicadas en la síntesis hormonal. También se ha propuesto que reduce la afinidad de la SHBG, la proteína que transporta la testosterona, de modo que quedaría algo más de testosterona libre disponible. Y hay una vía indirecta pero importante: el magnesio interviene en la calidad del sueño, y buena parte de la producción de testosterona ocurre precisamente durante el descanso nocturno. En hombres mayores, estudios observacionales como los derivados de la cohorte InCHIANTI encontraron una correlación positiva entre los niveles de magnesio y testosterona en sangre, incluso ajustando por factores de confusión como el peso o la inflamación. Ojo: correlación no es causa. Nos dice que ambas cosas van de la mano, no que una empuje a la otra. El matiz que casi nadie cuenta: corregir un déficit no es "potenciar" Aquí está la clave que en mi experiencia clínica marca la diferencia. El magnesio se comporta como un nutriente corrector, no como un potenciador. Si un hombre parte de un déficit —algo más frecuente de lo que parece, porque la dieta occidental es pobre en verduras de hoja, frutos secos y legumbres—, reponerlo puede acompañarse de una mejoría hormonal. Pero si sus niveles ya son adecuados, añadir más magnesio no va a "subir" la testosterona por encima de lo normal. No funciona como una palanca que cuanto más aprietas, más sube. Dicho de otro modo: el magnesio ayuda a que el sistema funcione como debe cuando algo falta, no fuerza al organismo a producir de más. Esperar que un suplemento resuelva una testosterona baja real es como poner gasolina buena a un coche que en realidad tiene un problema de motor. ¿Cuánto magnesio y de dónde? Para un hombre adulto, las recomendaciones se sitúan en torno a los 350-400 mg diarios, y lo ideal es cubrirlos primero con comida: verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos, semillas, cereales integrales o el cacao puro. De hecho, la alimentación pesa más de lo que parece: te lo explico en este artículo sobre los hábitos y alimentos que disminuyen la testosterona. Cuando se recurre al suplemento, las formas como el glicinato (bisglicinato) o el citrato suelen tolerarse y absorberse mejor que el óxido, que se aprovecha poco y tiende a producir efecto laxante. Las dosis muy altas provocan diarrea, y en personas con enfermedad renal el magnesio puede acumularse, así que no es un suplemento tan inocuo como para tomarlo a ciegas y a la máxima cantidad posible. ¿Cuándo consultar? El magnesio no debería ser nunca la respuesta a un problema hormonal sin estudiar. Si notas cansancio persistente que no mejora con el descanso, descenso claro del deseo sexual, dificultades de erección, pérdida de masa o de fuerza muscular, cambios de ánimo o dificultad para concentrarte (puedes revisar aquí los síntomas de falta de testosterona en hombres con más detalle), lo sensato no es empezar a tomar suplementos por tu cuenta, sino valorar qué está pasando con una analítica hormonal bien interpretada. La testosterona baja tiene causas muy distintas —desde el sobrepeso o los problemas de sueño hasta patologías testiculares o hipofisarias— y cada una requiere un abordaje diferente. Automedicarse con magnesio puede, en el mejor de los casos, no hacer nada, y en el peor, retrasar el diagnóstico de algo que sí tiene solución. Si tienes dudas o quieres una valoración personalizada, puedes contactarnos en Clínica Ramón Rogel en Gandía (Valencia). Consultas presenciales y videoconsulta disponible para toda España. Tel/WhatsApp: 644042900. Web: urologiaramonrogel.com Referencia Cinar V, Polat Y, Baltaci AK, Mogulkoc R. Effects of magnesium supplementation on testosterone levels of athletes and sedentary subjects at rest and after exhaustion. Biol Trace Elem Res. 2011;140(1):18-23. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20352370/ Autor: Dr. Ramón Rogel Bertó — Urólogo FEBU (Fellow of the European Board of Urology), especialista en andrología y hormonas masculinas en Gandía (Valencia). urologiaramonrogel.com

  • Testosterona baja y cáncer: nuevo estudio de 2026.

    Testosterona baja y cáncer: por qué es una señal y no una condena. Soy Ramón Rogel Bertó, urólogo especialista en andrología y hormonas masculinas en Gandía (Valencia). En este artículo analizo un metaanálisis reciente de The Lancet Healthy Longevity que relaciona la testosterona baja con el riesgo de cáncer en el hombre, porque es un tema que veo habitualmente en consulta y sobre el que hay mucho ruido. La conclusión que de verdad importa no es la del titular alarmista, sino un matiz que cambia cómo deberías interpretar tu analítica. Qué encontraron La pregunta que intentaban responder es fácil de enunciar y difícil de contestar bien: ¿tiene algo que ver tu nivel de testosterona con el riesgo de desarrollar un cáncer, o de morir por él? Para responderla reunieron 11 cohortes de Australia, EE.UU. y Europa, con la testosterona medida por espectrometría de masas —el método de referencia, no el inmunoensayo de la analítica de rutina— y ajustando por edad, peso, tabaco, alcohol, diabetes, hipertensión y actividad física. Es lo más sólido que tenemos sobre esta pregunta. El resultado grueso: los hombres con la testosterona más baja tuvieron un 18% más de riesgo de morir por cáncer años después. El riesgo empezaba a subir por debajo de 2,48-2,50 ng/mL. Suena inquietante, pero espera al matiz, porque es lo importante. El giro que casi nadie está contando Aquí el estudio desmonta el miedo de siempre, ese que hace que muchos hombres se resistan a mirarse la testosterona: "si la tengo alta, o si me la suben, me va a dar cáncer de próstata". Pues no. La testosterona no se relacionó con el cáncer de próstata, ni para bien ni para mal. Tenerla más alta no significó tener más cáncer. Lo que sí apareció, y de forma inesperada, fue otra cosa: los hombres con la SHBG y la LH más bajas —dos hormonas del mismo eje, no la testosterona en sí— tuvieron algo más de riesgo. Es un hallazgo tan contraintuitivo que los propios autores reconocen que no saben explicar el porqué y piden más estudios. Así que no lo conviertas en el nuevo motivo de alarma: es una pista para seguir investigando, no una regla que puedas aplicar a tu analítica. Y aquí viene lo que de verdad quiero que te lleves Esto es una asociación, no una relación causa-efecto. Los propios autores se adelantan y lo dicen sin rodeos: no es un motivo para empezar a usar testosterona. La lectura más probable es la contraria a la que vende el marketing: no es que la testosterona baja "provoque" cáncer, es que un cuerpo que ya no está bien —a veces por una enfermedad todavía silenciosa— tira de la testosterona hacia abajo. Por eso funciona como señal, como un chivato, no como un depósito que rellenas y ya está. ¿Y entonces qué haces si tu analítica muestra testosterona baja? Lo que hago en consulta: no correr a pautar un gel. Primero mirar el conjunto —SHBG, LH, estradiol, el resto de la analítica, los síntomas reales— y entender por qué está baja. A veces el hallazgo hormonal es la punta de algo más que conviene revisar, y ese chequeo completo vale mucho más que un tratamiento a ciegas. Ya sabes que este tema me ha ocupado buena parte de mi estudio, y lo que más me interesa es que no os dejéis llevar por la enorme cantidad de información: la testosterona bien interpretada es de los mejores biomarcadores de salud masculina que tenemos; suplementarla por miedo, sin criterio, es tirar esa información a la basura. Y algo previo a todo: no se puede optimizar lo que no se ha medido, ni corregir lo que no se ha entendido. Medir con criterio no es el trámite antes de tratar, es la mitad del tratamiento. Si quieres profundizar, aquí te dejo los síntomas de testosterona baja que más veo en consulta y, por el lado del estilo de vida, los hábitos y alimentos que la hacen caer a partir de los 40. Referencia Marriott RJ, et al. Associations of testosterone, sex hormone-binding globulin, and related hormones with risks of cancer death, incident cancer, and incident prostate cancer in men: individual participant data meta-analyses. Lancet Healthy Longev. 2026. DOI: 10.1016/j.lanhl.2026.100857 ¿Cuándo consultar? Una testosterona baja en una analítica no es, por sí sola, un motivo de pánico, pero sí una buena razón para estudiarlo bien en lugar de ignorarlo o de autotratarte. Vale la pena consultar con un urólogo o andrólogo si: Tienes síntomas mantenidos como pérdida de libido, erecciones que ya no responden igual, fatiga que no mejora con el descanso, pérdida de masa muscular o de fuerza, o un ánimo más plano de lo habitual. Te han hecho una testosterona total "normal" pero sigues con esos síntomas, porque puede faltar la fracción libre y la SHBG para interpretarla de verdad. Te han encontrado una testosterona baja y te han propuesto tratarla directamente sin estudiar antes SHBG, LH, estradiol y el resto del contexto. O simplemente quieres optimizar tu salud hormonal con criterio, sin dejarte llevar por el ruido ni por promesas infladas. En cualquiera de estos casos, lo sensato es una valoración que interprete la analítica completa dentro de tu contexto clínico, no un número aislado.Si tienes analíticas recientes y quieres revisarlas con criterio, puedo ayudarte en consulta presencial o por videollamada. Este contenido es divulgativo y no sustituye una valoración médica individual. Cada caso requiere estudio clínico y analítica bien interpretada. Estamos en contacto. Sigue bien, Dr. Ramón Rogel Bertó Urólogo FEBU · Andrología · Hormonas Gandía hola@urologiaramonrogel.com

  • ¿Roncas? Cómo las tiras bucales para dormir ayudan a tu vejiga y próstata.

    Roncar o dormir con la boca abierta no solo afecta a tus compañeros/as de cama. También puede tener consecuencias importantes sobre tu calidad de sueño, tus hábitos urinarios nocturnos y la salud de tu sistema urogenital. En consulta vemos con frecuencia a hombres que se levantan varias veces por la noche a orinar, con una sensación de fatiga persistente durante el día. Aunque muchas veces lo relacionan con la próstata, no siempre se explora una causa clave: la respiración bucal durante el sueño. Respirar mal durante la noche, orinar más y descansar peor La respiración nasal activa el sistema parasimpático y favorece las fases más profundas del sueño, responsables de la reparación celular y la producción hormonal nocturna. En cambio, dormir con la boca abierta o roncar de forma habitual puede generar microdespertares, hipoxia leve y un sueño fragmentado. Esto altera el control hormonal de la vejiga, favorece la nicturia (necesidad de orinar por la noche), altera la producción de testosterona y puede agravar síntomas de hiperplasia benigna de próstata (HBP). ¿Y si una solución simple pudiera ayudarte? En nuestra clínica, cada vez más pacientes valoran mejorar su sueño como parte del tratamiento integral de su salud urinaria. Un recurso fácil, seguro y sin medicación es el uso de tiras bucales para dormir. Estas tiras ayudan a mantener la boca cerrada mientras duermes, favoreciendo la respiración nasal, y reduciendo el ronquido leve y el mal aliento al despertar sin dificultar el habla ni la ventilación si necesitas abrir la boca en algún momento. A diferencia de otras, estas tiras tienen un pequeño agujero en el centro. ¿Qué beneficios tienen las tiras bucales para tu salud urológica? Aunque no se trata de un tratamiento médico directo, muchos pacientes nos comentan mejoras como: Menor número de micciones nocturnas Sensación de descanso más profundo Disminución del ronquido leve Menos fatiga al despertar Mejor recuperación física general Todo esto contribuye indirectamente a mejorar el estado de la vejiga, la próstata y el equilibrio hormonal masculino. No sustituyen a un tratamiento médico específico (por ejemplo, CPAP) si lo necesitas, pero pueden formar parte de un enfoque integral para mejorar tu descanso y tu salud urológica. Conclusión A veces, pequeños cambios tienen un gran impacto. Si te levantas cansado, roncas con frecuencia o te despiertas varias veces a orinar, mejorar tu respiración nocturna podría ayudarte más de lo que imaginas. Dormir bien también es una forma de cuidar tu vejiga y tu próstata. Ven a vernos y coméntalo directamente con el Dr. Rogel.

  • Y ¿después de la uretritis qué?

    Te sale pus por el orificio del pene. Probablemente sea una uretritis. Lo que más me cuentan los pacientes no es el pus en sí, sino el detalle de la mañana: se despiertan y tienen en la ropa interior o el pijama un cerco amarillento. Esa es la señal típica. Las uretritis también existen en mujeres, pero las vemos mucho más en hombres. De dónde viene Si eres joven, lo habitual es que se etiquete como una infección de transmisión sexual. Las causas más frecuentes son Chlamydia trachomatis, Neisseria gonorrhoeae o ambas a la vez. La buena noticia: tienen un tratamiento eficaz con antibióticos. Normalmente se usa una doble terapia. Pero —y esto es importante— hay que individualizar cada caso según el contexto en el que se adquirió la infección y según cómo estés tú (sano o con otras enfermedades de base). Se puede empezar directamente el tratamiento, o tomar una muestra, analizarla y luego dirigir el antibiótico de forma concreta. Esto segundo se reserva para casos con características no habituales o cuando un tratamiento previo ha fallado. ¿Y después de la uretritis? Aquí es donde casi nadie te avisa Curar la infección no es el final. Hay dos cosas que conviene cerrar bien: Primero, una analítica para descartar el resto de infecciones de transmisión sexual graves: VIH, hepatitis B, hepatitis C y sífilis. No porque sea alarmista, sino porque cuando aparece una ITS conviene mirar el cuadro completo. Y segundo, lo que da nombre a este artículo: la secuela silenciosa. Una consecuencia posible de las uretritis de repetición es la estenosis de uretra, es decir, una disminución del calibre o estrechez del conducto. No es lo habitual, pero conviene que sepas reconocerla, porque aparece tiempo después y de forma sigilosa: notarías que el chorro empieza a salir flojo, o que empiezas a tener infecciones de orina de repetición. El mecanismo es lógico cuando lo piensas. La agresión que una infección como la uretritis supone para tu uretra puede hacer que esta responda cicatrizando. Esa fibrosis le hace perder elasticidad y calibre. Es el mismo principio por el que una herida en la piel deja una cicatriz más rígida que el tejido original; solo que aquí ocurre dentro de un conducto por el que tiene que pasar la orina. Qué hacer Intenta evitar las infecciones de transmisión sexual: es el mejor tratamiento. Pero si ya tienes una uretritis, resuélvela cuanto antes y, sobre todo, contrólate un tiempo después para asegurarte de que todo sigue bien. Ese control posterior es justo el paso que más gente se salta, y es el que detecta la estenosis a tiempo, cuando es fácil de manejar. Por cierto, las secuelas de una infección en el pene no se quedan solo en el calibre de la uretra. A veces lo que cambia es la sensibilidad y aparece eyaculación precoz después de la infección. Si te ha pasado, lo explico en ese artículo. Preguntas frecuentes sobre la uretritis ¿Cuánto tarda en curarse una uretritis? Con el antibiótico correcto, la mejoría suele notarse en pocos días. Pero "notar mejoría" y "estar curado" no son lo mismo. Lo razonable es no mantener relaciones, ni siquiera sexo oral, hasta una semana después de haber terminado el tratamiento, y que tu pareja también lo haya hecho. Si pasada esa semana sigues con molestias o secreción, no asumas que es "lo que queda": vuelve a consulta, porque puede ser una reinfección, un germen que el primer antibiótico no cubría, o una causa no infecciosa. ¿Tiene que tratarse también mi pareja? Sí, y es uno de los pasos que más se olvidan. Si la uretritis es infecciosa, las parejas sexuales de los dos meses previos deberían ser evaluadas y tratadas con la misma pauta, aunque no tengan síntomas. Si solo te tratas tú, lo más probable es que te reinfectes en cuanto retoméis las relaciones. Por eso lo trato como parte del tratamiento, no como un añadido. ¿Puedo tener relaciones durante el tratamiento? Mejor no. Durante el tratamiento conviene evitar las relaciones sexuales o, como mínimo, usar preservativo, y esperar a que tu pareja también haya completado su pauta. No es solo por ti: es para cortar el ciclo de ida y vuelta de la infección entre los dos. Ya terminé el tratamiento, pero no me quedo tranquilo. ¿Debería hacer un control? Sí, y aquí es donde quiero insistir. La uretritis no termina cuando desaparece el pus. Conviene cerrar dos cosas: la analítica para descartar otras ITS (VIH, hepatitis B y C, sífilis), y un control posterior para asegurarnos de que la uretra ha quedado bien. Ese control es lo que detecta a tiempo una posible estrechez —la estenosis de la que te hablaba arriba— antes de que te dé problemas con el chorro o infecciones de repetición. Es una revisión sencilla que evita complicaciones lentas. Cualquier duda, escríbeme aquí y lo resolvemos. Y si ya has tenido una uretritis y notas el chorro más flojo o infecciones que se repiten, no lo dejes pasar: una valoración urológica a tiempo es lo que evita que una estrechez vaya a más.

  • 9 alimentos en tu nevera para la libido masculina

    Introducción La libido masculina no depende de un solo factor. El deseo sexual puede verse influido por el estado hormonal, la calidad del sueño, el estrés, la salud vascular, ciertos déficits nutricionales y el bienestar emocional. Por eso, cuando un hombre nota una bajada del deseo sexual, no siempre existe una única causa. En muchos casos, la alimentación no actúa como una solución inmediata, pero sí puede ayudar a crear un entorno más favorable para la salud sexual. Algunos alimentos aportan nutrientes relacionados con la producción hormonal, otros favorecen la circulación sanguínea y otros participan en mecanismos neurológicos vinculados al deseo y la excitación. ¿Puede la alimentación influir en la libido masculina? Sí, puede influir. Desde el punto de vista médico, la función sexual masculina está estrechamente relacionada con la salud general. Una buena circulación favorece la llegada de sangre al tejido del pene. Un descanso adecuado ayuda al equilibrio hormonal. Y una dieta equilibrada puede prevenir carencias nutricionales que repercuten en la energía, el bienestar y la respuesta sexual. No hablamos de alimentos milagrosos, sino de hábitos que pueden apoyar la salud sexual masculina de forma global. 1. Ostras Las ostras suelen relacionarse con la libido por su contenido en zinc, un mineral importante para la función reproductiva masculina y el metabolismo hormonal. Aunque no es necesario consumir ostras con frecuencia, sí conviene asegurar un buen aporte de zinc dentro de la dieta. 2. Huevos Los huevos aportan colina, un nutriente implicado en la producción de acetilcolina, un neurotransmisor relacionado con la actividad cerebral. El deseo sexual también depende del cerebro. El cansancio mental, la falta de concentración o el estrés pueden afectar a la libido. 3. Remolacha La remolacha contiene nitratos naturales, que pueden favorecer la producción de óxido nítrico, una molécula clave en la dilatación de los vasos sanguíneos. Esto resulta interesante porque una buena salud vascular es esencial para la función eréctil. 4. Sandía La sandía contiene citrulina, un aminoácido que participa en la producción de arginina y óxido nítrico. No es un tratamiento médico, pero sí puede formar parte de una alimentación orientada a apoyar la circulación y la salud sexual. 5. Granada La granada destaca por su contenido en antioxidantes y polifenoles, compuestos que pueden beneficiar la función endotelial y ayudar a proteger los vasos sanguíneos. Es una fruta interesante dentro de una dieta enfocada en la salud cardiovascular y sexual. 6. Salmón y sardinas Los pescados grasos como el salmón o las sardinas aportan omega-3, grasas saludables que ayudan al sistema cardiovascular. La salud vascular es uno de los pilares de la salud sexual masculina, por lo que incluir pescado azul en la dieta puede ser una buena estrategia. 7. Chocolate negro El chocolate negro con alto porcentaje de cacao contiene flavanoles, compuestos que se han estudiado por su posible efecto beneficioso sobre la función endotelial. La clave está en elegir versiones con alto contenido en cacao y tomarlo con moderación. 8. Semillas de calabaza Las semillas de calabaza aportan magnesio, un mineral relacionado con la función muscular, el descanso y la respuesta al estrés. Dormir mal y vivir con estrés continuado puede afectar de forma clara al deseo sexual. También te favorecen la salud prostática. 9. Pistachos Los pistachos contienen grasas saludables, arginina y compuestos antioxidantes. Pueden ser una opción interesante dentro de una dieta cardiosaludable, con posible impacto positivo sobre la circulación. Lo más importante: no solo alimentos para la libido masculina, sino un patrón global de hábitos Más que centrarse en un solo alimento, lo importante es mantener un patrón de vida saludable. Para apoyar la libido masculina conviene: seguir una alimentación equilibrada dormir bien controlar el estrés hacer ejercicio físico de fuerza con regularidad evitar el tabaco y el alcohol La salud sexual masculina suele reflejar el estado general de salud. Cuándo consultar con el urólogo Si la bajada de libido es persistente, si aparece junto a problemas de erección o si se acompaña de fatiga, cambios de ánimo o pérdida de vitalidad, conviene realizar una valoración médica. Intenta mejorar los alimentos para la libido masculina, pero no te quedes ahí si no es suficiente. En algunos casos puede haber causas hormonales, vasculares, emocionales o relacionadas con la medicación. Un estudio personalizado permite identificar el origen del problema y ofrecer el tratamiento más adecuado. Conclusión La alimentación puede ayudar a apoyar la libido masculina de forma natural, especialmente cuando contribuye a mejorar la circulación, el equilibrio hormonal y el bienestar general. Ostras, huevos, remolacha, sandía, granada, pescado azul, chocolate negro, semillas de calabaza y pistachos son alimentos interesantes dentro de una dieta saludable. Aun así, cuando la pérdida de deseo sexual se mantiene en el tiempo, lo más importante es consultar con un especialista en urología para valorar la causa real. ¿Notas una bajada de libido o problemas de erección? En nuestra clínica valoramos la salud sexual masculina de forma integral para identificar la causa y ofrecer un tratamiento personalizado. Solicita tu cita y recibe una valoración especializada.

  • Fatiga masculina y deseo sexual: causas y soluciones.

    ➡️ El deseo sexual hipoactivo del varón (Male Hypoactive Sexual Desire Disorder MHSDD-DSM5) se define como trastorno si existe una carencia persistente o recurrente de pensamientos sexuales, fantasías o deseo de mantener relaciones. Esta situación de fatiga masculina y deseo sexual bajo debe estar mantenida durante al menos SEIS MESES y generarte estrés o ansiedad. ¿Esto quiere decir que a los varones les debe apetecer siempre tener relaciones sexuales? ❌NO rotundo. Se te ocurrirán multitud de situaciones que has vivido en las que lo último que te apetecía era tener relaciones. Así que no, el deseo sexua1 en el varón no es constante e inmutable. Si crees estar sufriendo este trastorno, debes consultar 🏥 para intentar encontrar la solución. Un abordaje multidisciplinar con un/a terapeuta sexual y un/a urólogo/a puede ser suficiente al inicio. Ver cómo están las hormonas, algunas vitaminas y tu estado general de salud 💉. Y, por otro lado, cómo vas de autoestima, expectativas personales en la cama, gustos, relación de pareja y otros motivos no orgánicos que puedan estar influyendo. Es probable que tu pareja necesite apoyo también. Quizá no entiende lo que te pasa y, entonces, no sabrá cómo ayudarte. O se echa la culpa. En resumen, identificar el problema y consultar para encontrar la solución. Pide cita y lo hablamos. Sigue bien.

  • Infecciones de orina: no más (solo) antibióticos.

    Infecciones de orina recurrentes: cuando los antibióticos no son la única respuesta Si llevas meses (o años) entrando y saliendo de la consulta del médico con tandas de antibióticos para "otra infección de orina más", este artículo es para ti. Hay vida más allá del antibiótico, y la evidencia científica lo respalda. Las infecciones del tracto urinario (ITU) recurrentes son uno de los motivos de consulta más frecuentes en urología, especialmente en mujeres. Pero el abordaje moderno ha cambiado mucho en los últimos años: las guías europeas más recientes priorizan la prevención y la reducción del uso de antibióticos debido al problema creciente de las resistencias bacterianas. Qué es una infección de orina recurrente No toda infección que se repite es una infección recurrente. La definición clínica es concreta: Infección urinaria recurrente: ≥3 episodios en 12 meses, o ≥2 episodios en 6 meses. Dentro de las recurrencias distinguimos: Recidiva: vuelve la infección por el mismo germen tras un tratamiento. Suele indicar que el microorganismo no se erradicó del todo. Reinfección: aparece una nueva infección por un germen distinto, o por el mismo después de un cultivo negativo intermedio. Esta distinción no es académica: cambia el plan de tratamiento. Antes de tratar: confirmar el diagnóstico Aquí está el primer error frecuente. No toda molestia al orinar es una ITU. En consulta nos encontramos con pacientes diagnosticados durante años de "infecciones de orina" que en realidad tenían: Cistitis intersticial o síndrome de vejiga dolorosa. Síndrome de dolor pélvico crónico. Litiasis vesical (piedras en la vejiga). Tumores vesicales que producen síntomas similares. Infecciones de transmisión sexual (uretritis por clamidia, gonococo, micoplasma). Vaginitis atrófica en mujeres postmenopáusicas, que cursa con síntomas urinarios pero no es infección. Por eso el primer paso, cuando las "infecciones" se repiten, es confirmar que realmente son infecciones. Esto incluye: Cultivo de orina (urocultivo) con antibiograma. Es el gold standard. La tira reactiva orienta, pero no diagnostica. Ecografía del aparato urinario para descartar piedras, tumores o malformaciones. Análisis del residuo postmiccional para ver si vacías bien la vejiga. Cuestionarios validados para descartar síndromes de dolor pélvico. En casos seleccionados: cistoscopia, uretroscopia o estudios urodinámicos. Tratamiento del episodio agudo Cuando hay infección activa confirmada, el antibiótico sigue siendo la base del tratamiento. Pero no todos los antibióticos sirven, y no toda infección requiere lo mismo: Cistitis no complicada (vejiga, sin fiebre): pautas cortas (3-5 días) con fosfomicina, nitrofurantoína o pivmecilinam, según las guías europeas (EAU 2024). Pielonefritis (riñón, con fiebre y dolor lumbar): pauta más larga con fluorquinolonas u otros antibióticos según gravedad. Puede requerir hospitalización. Prostatitis aguda (en varones): pautas largas, mínimo 2 semanas, con antibióticos que penetren bien en la próstata. Tratar una pielonefritis con la pauta de una cistitis es uno de los errores que vemos llegar a consulta. Por eso importa quién prescribe y qué pauta. Cuando las infecciones no paran: prevención más allá del antibiótico Aquí está la parte que realmente cambia la vida del paciente. Cuando las infecciones se hacen recurrentes, no basta con seguir dando ciclos de antibiótico cada vez. Hay que prevenir, y existen varias estrategias con distinto nivel de evidencia: Medidas conductuales y de hidratación Aumentar la ingesta de líquidos (al menos 1,5-2 litros/día de agua). Tiene evidencia robusta. Micción tras las relaciones sexuales en mujeres con ITU postcoitales. Evitar la retención voluntaria de orina. Higiene íntima adecuada, sin productos agresivos ni duchas vaginales. Estrógenos vaginales (en mujeres postmenopáusicas) Las cremas o anillos con estrógenos vaginales tópicos tienen recomendación fuerte en las guías europeas para prevenir ITU recurrentes en mujeres tras la menopausia. Restauran el ecosistema vaginal y reducen drásticamente las recurrencias. Inmunoprofilaxis (vacunas) Autovacunas: preparadas individualmente a partir del urocultivo del paciente. Útiles cuando los gérmenes son resistentes o atípicos. Nutracéuticos y profilaxis no antibiótica D-manosa: azúcar simple que impide que ciertas E. coli se adhieran al epitelio vesical. Las guías la recomiendan como opción, aunque la evidencia sigue siendo limitada. Arándano rojo (cranberry): popular pero con evidencia contradictoria. Las guías reconocen que puede ayudar, pero la calidad de los estudios es baja. Probióticos vaginales con lactobacilos: evidencia preliminar favorable. Instilaciones vesicales En pacientes con ITU recurrentes que no responden a las medidas anteriores, las instilaciones vesicales con ácido hialurónico tienen recomendación fuerte en las guías europeas. Restauran la capa de glicosaminoglicanos (GAG) que recubre el interior de la vejiga y que en pacientes con ITU recurrentes está dañada. Si quieres entender mejor en qué consisten, puedes leer el artículo específico sobre instilaciones vesicales. Profilaxis antibiótica a baja dosis Como último recurso, en casos seleccionados, se puede pautar antibiótico a dosis baja durante 3-6 meses (profilaxis continua) o tras las relaciones sexuales (profilaxis postcoital). No es la primera opción precisamente por el problema de las resistencias, pero en algunas pacientes es la única estrategia que funciona. Lo que cambia cuando se aborda bien El objetivo no es eliminar el antibiótico cuando hace falta. Es dejar de usarlo como única herramienta cuando hay otras disponibles, mejor toleradas y con menos riesgo de generar resistencias bacterianas. Un buen plan de tratamiento de una ITU recurrente combina: Confirmación diagnóstica. Tratamiento del episodio agudo cuando lo hay. Estrategia de prevención individualizada. Seguimiento para ajustar lo que no funcione. Si llevas tiempo con tandas de antibióticos sin que la situación mejore, o si nadie te ha planteado más opciones que "otro ciclo más", merece la pena revisar tu caso desde otra perspectiva. Cuándo pedir cita Pide cita si: Has tenido 3 o más infecciones de orina en el último año, o 2 en los últimos 6 meses. Te recetan antibiótico sin urocultivo previo una y otra vez. Los síntomas no terminan de irse a pesar del tratamiento. Aparece sangre en la orina, fiebre o dolor lumbar. Tienes infecciones de orina como varón (en hombres siempre merecen estudio, no son banales). Estás en la menopausia y has notado más infecciones desde entonces. También puedes escribirme por WhatsApp o a hola@urologiaramonrogel.com si prefieres consultar primero alguna duda. Referencias Kranz J, Bartoletti R, Bruyère F, et al. European Association of Urology Guidelines on Urological Infections: Summary of the 2024 Guidelines. Eur Urol. 2024;86(1):27-41. PMID: 38714379. → https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38714379/ EAU Guidelines on Urological Infections, edition 2024. European Association of Urology. → https://uroweb.org/guidelines/urological-infections Geretto P, Ammirati E, Falcone M, et al. Adherence to EAU Guidelines and State of the Art of Glycosaminoglycan Therapy for the Management of Urinary Tract Infections. Eur Urol Focus. 2022. → https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9424561/ Wagenlehner F, et al. Recurrent uncomplicated urinary tract infections: definitions and risk factors. GMS Infect Dis. 2020. → https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8167371/ Última actualización: mayo de 2026.

  • Suplementación masculina: cómo priorizar bien lo que tomas después de los 40.

    En consulta veo cada vez más hombres que llegan con una bolsa llena de botes. Berberina, NMN, espermidina, melena de león, adaptógenos exóticos... Y cuando abrimos la analítica o repasamos cómo comen, descubrimos lo de siempre: proteína insuficiente, vitamina D baja, magnesio rozando el mínimo y una hidratación que deja mucho que desear. No es un problema de tomar pocos suplementos. Es un problema de orden. La mayoría construye su pauta al revés: gasta dinero en compuestos de última generación mientras los cimientos siguen flojos. Y luego se frustra porque "no nota nada". Antes de entrar en materia, una aclaración importante: los suplementos no sustituyen a una alimentación real, al sueño ni al ejercicio. La suplementación es una herramienta para cubrir huecos reales, no un atajo para compensar malos hábitos. Esto es algo que repito mucho dentro del Plan Salud Masculina Integral (PSMI) que aplicamos en la Clínica. Por qué el orden importa más que la novedad La pirámide de la suplementación es un modelo de priorización. En la base están los nutrientes con mayor impacto práctico para un hombre adulto que quiere mantener energía, libido, masa muscular, salud cardiovascular y función cognitiva con el paso del tiempo. A medida que subimos, los compuestos se vuelven más específicos: pueden ser muy útiles, pero dependen del contexto. El problema del marketing de suplementos es que premia lo nuevo, no lo ordenado. Y en mi experiencia clínica, lo que determina si una pauta funciona o solo es cara no es la molécula de moda: es el orden en que se introducen las cosas. La base de la pirámide: los esenciales Aquí es donde empezamos casi siempre. Son los suplementos que cubren los huecos más habituales en el hombre de más de 40 años. Vitamina D3 + K2 El déficit de vitamina D es enormemente frecuente, incluso aquí en la zona del Mediterráneo donde tenemos sol casi todo el año. Interviene en la absorción de calcio, la salud ósea, la función inmunológica y tiene un papel documentado en la función testicular y la producción de testosterona. Niveles bajos de vitamina D se asocian a menor testosterona total y peor calidad seminal. Combinarla con K2 tiene sentido fisiológico porque ambas trabajan juntas en el metabolismo del calcio. Magnesio (glicinato o bisglicinato) Participa en más de 300 reacciones enzimáticas. Función muscular, regulación de glucosa, tensión arterial, descanso nocturno, síntesis de proteínas. En consulta veo muchísimos hombres con síntomas inespecíficos (ese cuadro de "no me siento bien pero los análisis están normales" del que ya hablé en otro post) que en ocasiones mejoran solo con corregir el magnesio. Omega-3 (EPA/DHA) La mayoría no come suficiente pescado azul. Los omega-3 son componentes clave de las membranas celulares, modulan la inflamación y tienen efecto cardiovascular y prostático documentado. En un país donde el omega-6 va a tope por los aceites de semilla, subir el omega-3 es de las intervenciones nutricionales con mejor relación coste-beneficio. Proteína de calidad Muchos pacientes creen que comen suficiente proteína y no llegan ni a 1 g/kg. A partir de los 40, un déficit crónico de proteína acelera la sarcopenia, empeora la composición corporal y compromete la libido y la función eréctil. Un suero o un aislado vegetal de calidad soluciona el problema de compliance mejor que cualquier discurso nutricional. Creatina monohidrato Le dediqué un post entero (Creatina y salud en hombres adultos: más que músculo), así que aquí lo resumo: es uno de los suplementos más estudiados, más seguros y más rentables que existen. Fuerza muscular, prevención de sarcopenia, recuperación, función cognitiva y posible efecto neuroprotector. 3-5 g diarios, todos los días. Vitamina C La vitamina C es antioxidante e interviene en la síntesis de colágeno. Un multivitamínico bien formulado funciona como seguro nutricional cuando la variedad dietética o la digestión no son óptimas. Segundo nivel: soporte digestivo y de minerales Una vez la base está sólida, el siguiente nivel es el que permite que lo anterior funcione mejor. Probióticos y prebióticos: útiles en contextos concretos (tras antibióticos, viajes, alteraciones digestivas, síndrome del intestino irritable). No todo el mundo necesite uno por sistema. Fibra soluble: uno de los más infravalorados. Mejora saciedad, tránsito y microbiota. Zinc y selenio: dos minerales críticos en salud masculina. El zinc participa en la producción de testosterona y en la espermatogénesis. El selenio es clave en la función tiroidea y la calidad seminal. Ambos suelen estar bajos en dietas poco variadas. Tercer nivel: rendimiento, estrés y recuperación Aquí entramos en herramientas para quien ya tiene la base resuelta y quiere optimizar rendimiento físico, mental y tolerancia al estrés. Ashwagandha: el adaptógeno con más evidencia en varón adulto. Reduce cortisol, mejora calidad del sueño y, en algunos estudios, se asocia a ligeros aumentos de testosterona total y mejoras en libido. Útil en el paciente con estrés laboral crónico y bajo descanso. L-teanina: calma sin sedación. Especialmente útil combinada con cafeína si quieres foco sin nerviosismo. CoQ10 / ubiquinol: por su papel en la función mitocondrial. Interesante a partir de los 45-50 y en pacientes en tratamiento con estatinas. Glicina: para mejorar la calidad del sueño y la recuperación. Cuarto nivel: suplementación masculina dirigida Aquí debe poder completarse la frase: "tomo esto porque…". Es suplementación con objetivo clínico concreto. Berberina o dihidroberberina: soporte metabólico y glucémico. Interesante en el paciente con síndrome metabólico, resistencia a la insulina o barriga, un perfil que se relaciona directamente con peor función eréctil y testosterona más baja (ya lo traté en el post sobre síndrome metabólico y salud urológica masculina). L-citrulina: precursor de arginina, mejora la producción de óxido nítrico y el flujo sanguíneo. Puede ser un complemento interesante en disfunción eréctil leve, siempre dentro de un plan completo. NAC: soporte de glutatión, detoxificación hepática y calidad seminal en pacientes con estrés oxidativo. La cúspide: compuestos avanzados Aquí es donde más gente quiere empezar, y donde más disciplina hace falta. NMN, espermidina, astaxantina,... No son malos. Pero son posteriores. Empezar por ahí cuando tienes la vitamina D a 18 ng/ml, el magnesio bajo y no llegas a 1,2 g/kg de proteína es una forma estupenda de gastar mucho dinero y notar poco. Cómo lo aplicamos en consulta En la Clínica no me gusta prescribir suplementación "por tomar algo para estar mejor". Lo que hacemos dentro del Plan Salud Masculina Integral es: Analítica completa que incluya vitamina D, perfil tiroideo, ferritina, B12, perfil metabólico completo, testosterona total y libre, SHBG y estradiol. Controlar las hormonas siempre forma parte del plan. Evaluación de hábitos: alimentación, sueño, ejercicio, estrés y función sexual. Pauta personalizada empezando por la base de la pirámide y subiendo solo si hay razón clínica. Revisión a los 2-3 meses con nueva analítica para ver qué se ha corregido y qué hay que ajustar. La regla de oro: no añadir diez suplementos a la vez. Ni ningún multiproducto con 18 principios activos. Introducir un suplemento cada 2-4 semanas y observar. Así sabes qué funciona, qué no te hace nada y qué simplemente no encaja contigo. Conclusión Una buena pauta de suplementación masculina es ordenada, no caótica. El objetivo no es coleccionar botes, es cubrir la base, apoyar los sistemas importantes y añadir herramientas específicas solo cuando tengan razón de ser. Por eso vuelvo siempre a la pirámide. Ayuda a dejar de perseguir el 5% superior antes de haberse ganado el 50% básico. Y hace que la suplementación deje de parecer una lotería y empiece a parecer lo que debería ser: estrategia clínica. Si tienes más de 40, notas cambios en tu energía, libido o composición corporal, y quieres saber qué suplementos tienen sentido para ti según tu analítica y tu situación real, es el momento de revisarlo bajo supervisión médica. 👉 Solicita tu consulta. Referencias de interés: Pilz S, et al. Effect of vitamin D supplementation on testosterone levels in men. Horm Metab Res. 2011;43(3):223-225. Kreider RB, et al. International Society of Sports Nutrition position stand: safety and efficacy of creatine supplementation in exercise, sport, and medicine. J Int Soc Sports Nutr. 2017;14:18. Lopresti AL, et al. An investigation into the stress-relieving and pharmacological actions of an ashwagandha (Withania somnifera) extract: A randomized, double-blind, placebo-controlled study. Medicine (Baltimore). 2019;98(37):e17186.

  • Creatina y salud en hombres adultos: más que músculo.

    Cuando pensamos en creatina, solemos asociarla a culturistas o atletas. Pero en los últimos años, este suplemento ha comenzado a ocupar un espacio cada vez más relevante en el ámbito de la salud masculina global. Y no es solo por su efecto sobre la masa muscular. También hay un interés creciente por su posible papel en la salud cerebral, la prevención del deterioro cognitivo y el envejecimiento saludable. Desde la Clínica, integramos la creatina como una herramienta dentro de un enfoque más amplio: la medicina preventiva, predictiva y personalizada, adaptada a las necesidades reales del hombre a partir de los 40. Qué es la creatina y cómo actúa La creatina es una sustancia natural que producimos a partir de aminoácidos, y que almacenamos en los músculos y el cerebro. Su función es clave: actúa como una fuente rápida de energía en situaciones de alta demanda, tanto física como mental. Aunque nuestro cuerpo la produce, con la edad o con dietas bajas en carne, sus niveles tienden a disminuir. Esto se traduce en fatiga, menor fuerza muscular, sensación de lentitud o incluso niebla mental. Es aquí donde una suplementación razonada puede marcar la diferencia. Más allá del músculo: el cerebro también importa Uno de los hallazgos más interesantes de los últimos años tiene que ver con el papel neuroprotector  de la creatina. Varios estudios han observado que este suplemento puede contribuir a mantener la función cognitiva en situaciones de estrés, fatiga, privación de sueño o incluso durante el envejecimiento. En modelos experimentales y estudios en humanos, se ha asociado a: Mayor rendimiento en tareas cognitivas complejas, especialmente en condiciones de cansancio. Mejora del estado de ánimo en personas con fatiga crónica o bajo estado anímico. Posible efecto protector frente al deterioro neurológico vinculado a la edad o a enfermedades neurodegenerativas. Aunque aún se está investigando en profundidad, la creatina comienza a posicionarse como un nutriente interesante también en contextos donde queremos proteger el cerebro  y mantener la vitalidad mental a largo plazo. Resultados musculares y funcionales: lo que ya sabíamos de la creatina y la salud Evidentemente, el uso más conocido de la creatina tiene que ver con su capacidad para aumentar la fuerza muscular y la potencia funcional . En hombres a partir de los 40, esto puede marcar una diferencia importante: no se trata de levantar más peso en el gimnasio, sino de subir mejor unas escaleras, levantarse con agilidad o prevenir caídas . Además: Puede ayudar a prevenir o ralentizar la sarcopenia  (pérdida de masa muscular con la edad). Optimiza la respuesta muscular al ejercicio físico. Mejora la recuperación tras el esfuerzo. Lo interesante es que estos beneficios también se han observado en hombres sedentarios o poco entrenados, especialmente si llevan dietas bajas en proteínas animales. Seguridad y uso clínico En dosis habituales no se han detectado efectos adversos clínicamente relevantes en hombres sanos, ni sobre el riñón, ni sobre el hígado, ni sobre la presión arterial. En consulta, cada caso debe evaluarse individualmente. Pero en la mayoría de varones sanos, suplementar con creatina puede ser una estrategia eficaz, segura y rentable , siempre en el marco de un plan global de salud. Un suplemento dentro de un enfoque más amplio En ningún caso la creatina sustituye el ejercicio, la alimentación equilibrada o las revisiones médicas. Pero sí puede sumar como parte de un plan que busque mantener la autonomía funcional, la salud cerebral y el rendimiento físico y mental con el paso del tiempo . La clave está en vincular creatina y salud, y utilizarla no como un producto puntual, sino como parte de un programa adaptado a tu estilo de vida, objetivos y situación clínica concreta. Conclusión La creatina ha dejado de ser un suplemento exclusivo del gimnasio. Su impacto potencial en la salud muscular, la función cognitiva y la calidad de vida masculina a largo plazo la convierte en una herramienta interesante dentro de la medicina preventiva y personalizada. Desde la Clínica, valoramos su uso con un enfoque clínico, adaptado a cada caso. Si tienes más de 40 años, notas cambios en tu energía, fuerza o agilidad mental, puede ser el momento de revisar si la creatina tiene un papel que jugar en tu estrategia de salud. 👉 Solicita tu consulta de salud masculina integral. Ostojic SM, Rátgéber L. Creatine as a mitochondrial theranostic in predictive, preventive, and personalized medicine. EPMA J. 2025 Sep 1;16(3):541-553. doi: 10.1007/s13167-025-00420-9. PMID: 40948982; PMCID: PMC12423019.

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